Temps
15 desembre 2011
Ni una lágrima más, ni un lamento. Ni una mirada condescendiente hacía atrás. Todo debía ser presente, todo hoy. Por ello opté por una nueva personalidad que me saqué de la manga como un mago extrae una ristra de pañuelos o un as de corazones. Decidí trasmutarme y mi elección fue la de adoptar la apariencia de una mujer firme, solvente, vivida.
( … )
Que mis miedos ni siquiera se sospecharan, escondidos en el paso firme de un par de altos tacones y una apariencia de determinación bien resuelta. Que nadie intuyera el esfuerzo inmenso que a diario aún tenía que hacer para superar poco a poco mi tristeza.
El tiempo entre costuras, María Dueñas
- Pasamos al ahora. Y también al después. Pero ya nada de pensar en el pasado.
( … )
Entonces, en un tono sombrío y burlescamente teatral, recitó los primeros versos del Adiós a la corte, de Raleigh:
Como sueños vanos, así mis gozos ya expirados,
sin retorno ya mis días de halago,
mi amor perdido, y mi capricho relegado:
sólo pena, no queda más pasado.
Brooklyn Follies, Paul Auster.
És més, qui estiga lliure de pecat que llance alguna cosa.






hauras de deixar-me algun dia eixe llibre…